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24 octubre 2016

CRÓNICA: Bullshit Club se hace mayor con la visita de Dillon Francis


¿Sabéis aquel dicho de 'uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde'? El pasado sábado un pensamiento parecido me rondaba la cabeza al salir de la enésima "sacada" de la sala bailarina Bullshit Club. No os equivoquéis, en ningún momento estoy diciendo que la gente de la zona no sepa apreciar lo que esta sala les regala cada sábado, si no que no te das cuenta de lo que significa traer a ocho-diez artistas internacionales al cabo de una temporada hasta que (Dios no lo quiera) lo pierdes.

Dillon Francis era, como aquí mismo anunciamos, un escalón más dentro de lo que Bullshit había traído hasta ahora. Los seguidores lo sabían y los organizadores sabían del riesgo. Sin poder entrar a valorar la rentabilidad o no de este show, desde Wololo Sound sólo podemos dar una vez más las gracias a toda la gente que hace esto posible, y darles gracias por su esfuerzo, tanto económico como infarestructural.

Que el sábado era un día señalado se veía en el gran número de seguidores que llegaron de cada punto de la península, como si de un gran festival se tratara. Se respiraba el ambiente de las grandes noches y la sala y los DJs lo sabían.

En primer lugar, voy a hablar de los otros grandes currantes de Bullshit: Sus DJs residentes. Las Tea Party e Invaders, forman el tándem perfecto para comenzar y acabar las grandes noches por todo lo alto, sabiendo en cada momento que es lo que el publico necesita y como mantener despierto a esa gente que, por lo general, no viene a verlos a ellos, si no a otros artistas, algo que no es fácil.

En el caso del pasado sábado, las encargadas de abrir el fuego desde las 00:45 eran ellas. Un Warm-Up de manual, que combinó Bass House con Trap, algo de Future y House más serio, y alguna pincelada de Big Room y Dubstep. Un ritmo que fue in crescendo hasta terminar con dos o tres temas algo más tranquilos dejando al publico caliente pero no saturado de música bass, y sabiendo a la perfección que el plato fuerte venía después. Como decimos, un set redondo.

Más complicada aún si cabe era la papeleta de INVADERS. Gran parte del respetable "iba a lo que iba" y al terminar el show de Dillon decidieron abandonar la sala. Una pena. Los que nos quedamos pudimos disfrutar de una gran sesión, también de menos a más en lo que a BPMs se refiere. Future Bass, Trap y como no puede ser de otra manera, Hardstyle para terminar. Un set que supo mantener al público en la sala y que éste no se pensara ni por asomo "abandonar" antes de las 6:00.

El plato principal de la noche era la actuación del americano Dillon Francis. El artista, que actuó en Paris el viernes, y actuaba bien pronto en Amsterdam el domingo, hizo una pasada express por la ciudad, y eso también se notó en la sala, pero de eso hablaremos luego. 


Energía sobre el escenario no es algo que suela faltarle, y acompañado de sus complejas y divertidas visuales, el artista se trabajó una sesión de 70 minutos exactos donde supo combinar canciones propias con los drops más conocidos del momento de la música bass, así como alguna otra sorpresa, como 'La Macarena' (que también puso al día siguiente en Amsterdam), o un par de canciones con vocales latinas y en español que hicieron mover como nunca el esqueleto de los (y las) allí asistentes.

De hecho, no está mal recordar que Dillon comenzó en esto destacando por su Moombahton adaptado a los tiempos actuales, y sonidos muy bailables. Además de esto, y como decíamos, también pudimos escuchar "clásicos" del momento como 'Red Lips', 'Purple Lamborghini' o 'Killa', en un inicio de set arrollador y donde también sonaron 'Lean On' y la canción de Pokemon, también todo un clásico en nuestros días.



Más adelante fue momento para tirar de discográfica propia y sonaron casi de seguido 'Get Low', 'Set Me Free', la reciente colaboración con Alesso 'Take My Breath Away', 'Coming Over' (donde el DJ se atrevió con unas palabras en español), y finalizando con su último single 'Anywhere'. Un set muy completo y dinámico que cumplió lo esperado y que sin duda haría las delicias de los amantes del bass.

Quizá la única nota negativa de la noche fue, como os adelantaba antes, las "prisas" del artista. Entendiendo esto como una profesión en la que el feedback con tus fans tiene que ser constante, y hemos de decir que Dillon (el que seguramente, poco pudiera hacer por temas de vuelos y booking), no tuvo ni si quiera tres minutos para pararse con las decenas de personas que le buscaron antes y después de la actuación, así como tampoco tuvo ni un pequeño gesto con los medios de prensa allí acreditados. Insistimos, seguramente esto no sea culpa del artista, ni mucho menos de la sala, pero si que nos consta que esto "fastidió" a más de un seguidor que recorrió media España para ver a su ídolo.

A falta de conocer el cartel del aniversario, y las sorpresas que Bullshit nos puede deparar, hemos de decir que este ha sido seguramente el colofón a muchos años de trabajo bien hecho, y que esperamos tengan continuidad en el futuro. Nosotros, orgullosos de haber vivido esta gran noche os animamos a que conozcáis esta sala, donde se respira buena música por los cuatro costados. ¡Gracias Bilbao!

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Item Reviewed: CRÓNICA: Bullshit Club se hace mayor con la visita de Dillon Francis Description: Dillon Francis Bullshit Club Bilbao Rating: 5 Reviewed By: Adrián Oller